Medidas de bombín: cómo saber cuál necesita tu puerta

Compras un bombín por internet, llegas a casa, lo montas y sobresale dos centímetros de la puerta. O al revés: se queda hundido y la llave no llega a girar del todo. Es el error más repetido en cerrajería doméstica, y casi siempre nace de lo mismo: no conocer las medidas de bombín antes de comprar. Te explicamos cómo medirlo bien en cinco minutos.

Por qué la medida es tan crítica

El bombín es el cilindro donde entra la llave. No es la cerradura completa: es la pieza que manda la orden al mecanismo. Si sobresale más de 3 milímetros de la puerta, se convierte en el punto más vulnerable del conjunto, porque un cilindro que asoma se puede agarrar y romper por palanca en segundos. Si se queda corto, la leva no alcanza el mecanismo y la llave gira en vacío.

Dicho de otro modo: la medida correcta no es solo cuestión de que encaje. Es una cuestión de seguridad real.

Cómo medir el bombín en tres pasos

  1. Localiza el tornillo central. Está en el canto de la puerta, en el frontal de la cerradura, y es el que sujeta el bombín. Ese tornillo marca el punto exacto donde el cilindro se divide en dos mitades.
  2. Mide del tornillo al exterior. Con la puerta abierta, mide desde el centro de ese tornillo hasta el extremo de la cara exterior del bombín. Esa es la medida A.
  3. Mide del tornillo al interior. Repite la operación hacia la cara interior. Esa es la medida B.

El resultado se expresa siempre como A/B en milímetros, empezando por la cara exterior. Un bombín 30/40 mide 30 mm hacia fuera y 40 mm hacia dentro: en total, 70 mm. Anota el orden, porque montar un cilindro asimétrico al revés deja el lado largo hacia la calle, que es justo lo que hay que evitar.

Las medidas más habituales

En España el formato dominante es el perfil europeo, con esa silueta de seta característica. Las combinaciones que más se repiten en vivienda:

  • 30/30 — puertas de grosor estándar, la más común en pisos antiguos.
  • 30/40 y 35/35 — habituales en puertas blindadas.
  • 35/45 y 40/50 — puertas acorazadas o con placas de refuerzo.
  • 30/50 o superiores — cuando hay escudo protector añadido en la cara exterior.

Los fabricantes trabajan en saltos de 5 mm. Si tu medida no encaja exactamente, se redondea siempre hacia arriba en el lado interior, nunca en el exterior.

No todos los bombines hacen lo mismo

  • Llave/llave. Se abre con llave por ambas caras. El estándar en puertas de vivienda.
  • Llave/pomo. Llave por fuera y ruleta por dentro. Cómodo, pero desaconsejable si la puerta tiene cristal cerca del pomo.
  • Doble embrague. Permite abrir desde fuera aunque haya una llave puesta por dentro. Muy recomendable en viviendas con personas mayores o niños.

A esto se suma la leva: la pestaña que transmite el giro al mecanismo. Existen levas de distintos ángulos y longitudes, y una leva incorrecta hace que el bombín gire sin accionar la cerradura aunque la medida sea perfecta.

Errores que vemos cada semana

  • Medir el largo total y dividirlo entre dos. Solo funciona si el bombín es simétrico, y muchos no lo son.
  • Comprar por marca en vez de por medida. Dos cilindros de la misma marca y modelo pueden tener seis medidas distintas.
  • Dejar que sobresalga «porque así se agarra mejor la llave». Es exactamente el escenario que busca quien intenta romperlo.
  • Olvidar el escudo. Si instalas un escudo de seguridad después, cambia el grosor efectivo y la medida deja de valer.
  • Ignorar la tarjeta de propiedad. Los bombines de seguridad la incluyen y sin ella no podrás hacer copias autorizadas más adelante.

Cuándo cambiar el bombín no es suficiente

Sustituir el cilindro resuelve la mayoría de los casos: pérdida de llaves, mudanza, invalidar copias antiguas. Pero si el mecanismo interno está dañado, si la puerta ha sido forzada o si quieres pasar a multipunto, la solución pasa por la instalación de una cerradura de alta seguridad.

Y si tu bombín es antiguo, conviene aprovechar el cambio para pasar a un modelo protegido: aquí te explicamos cómo funcionan las cerraduras antibumping y por qué los cilindros convencionales son vulnerables a esa técnica.

Preguntas frecuentes

¿Puedo cambiarlo yo mismo?

Técnicamente sí: se afloja el tornillo central, se introduce la llave, se gira ligeramente para alinear la leva y el cilindro sale. La dificultad no está en el montaje, sino en acertar con la medida y la leva a la primera.

¿Cuántas llaves incluye?

Entre tres y cinco según fabricante. Los modelos de seguridad suelen añadir la tarjeta de propiedad para copias autorizadas.

¿Cuánto se tarda?

Entre 15 y 30 minutos una vez identificada la medida correcta. Si es una urgencia, nuestro servicio 24/7 funciona todos los días del año.

¿Prefieres no arriesgarte con la medida? Nos encargamos del cambio de bombines y cilindros en Carabanchel y alrededores, con el cilindro adecuado ya en la furgoneta. Llama al 614 47 32 27 o escríbenos desde la página de contacto.

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